Archivo del Autor: Ángel López

Refugiados: Sí, No ¿Por qué?

Después de semanas de debate, de rasgarse las vestiduras, hacemos una pequeña reflexión con respecto a los refugiados.

¿Son correctas las medidas tomadas por Europa?¿ Se está actuando como se debe? ¿Es una cuestión de solidaridad? Todo y esto y mucho más lo tratamos en una nueva tanda de nuestros podcast.

Esperamos que os guste

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La Singularidad Tecnológica: ¿Control o Extinción?

Ésta es la primera época en la que se ha prestado mucha atención al futuro, lo cual es irónico, ya que puede que no tengamos uno.

—Arthur C. Clarke

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|ÁNGEL LÓPEZ|

La Singularidad, o Singularidad Tecnológica es un acontecimiento futuro en el que se predice que, en un determinado momento, el desarrollo de la inteligencia humana será acelerado por el desarrollo tecnológico. La Tecnología, entonces, supondrá una variable totalmente incontrolable en la evolución humana, convirtiendo nuestro futuro en algo incierto. El nombre deriva de la Singularidad Espaciotemporal (Agujeros Negros), donde las leyes de la física dejan de ser válidas, y la divergencia hacia valores infinitos hace imposible el definir una función. Algo parecido sucedería con el desarrollo humano. Llegado el punto en el que las Nuevas Tecnologías irrumpen en nuestra evolución y aumentan la velocidad de desarrollo, así como las posibilidades, hacia límites no predecibles, ya no es posible adivinar hacia qué clase de futuro tenderemos (demasiadas variables en juego como para predecir un único curso de acción). El término fue acuñado en los años 60 por John von Neumann.

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“La Experiencia Mediática: Cuando la voluntad no es suficiente”

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|VÍCTOR PUENTE| |ÁNGEL LÓPEZ|

La experiencia determina nuestras vidas y nuestro comportamiento, valores y creencias se forjan inexorablemente por ella, pero ¿hasta qué punto los modelos de vida expuestos por el cine y la televisión configuran nuestra conducta social, nuestra experiencia mediática?

¿Qué a qué llamamos experiencia mediática? Podríamos definirla como aquellos conocimientos acumulados que no parten de una experiencia física y real, y que por otra parte, pasan a formar parte de nuestro sistema de creencias de una manera casi indiscriminada a través de la televisión, el cine o incluso Internet.

Las representaciones que se hacen sobre el quehacer humano, donde se intentan reproducir sus modos de vida desde la pantalla de un televisor o la de un cine, muchas veces se corresponden con la visión estereotipada e interesada de una industria encaminada no solo a hacer millones, si no a impulsar valores y modelos de conducta pacientemente preconstruidos. Este tipo de proposiciones están acompañadas de un modelo comunicativo feroz, donde, a través de un sistema de parpadeo controlado, el receptor desactiva su filtro crítico y pasa a absorber y a adueñarse de toda una serie de condicionamientos de tipo social, lo que algunos teóricos han pasado a denominar como estado alfa (ver Alan Watt “La manipulación de la mente humana”). Parece demostrado que la mayoría de patrones de conducta se transmiten no en los informativos, sino en las series o en las películas, especialmente las de humor, en donde el filtrado es mucho menor y el grado de prevención es muy limitado.

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“Oiga, manipúleme todo lo que quiera pero no me quite un canal de cine”

 

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|ÁNGEL LÓPEZ|

Durante los últimos días, se ha producido una reacción inusual en nuestro país. Resulta que a raíz de la decisión del Tribunal Supremo de cerrar nueve canales de TDT (la mayoría pertenecientes al grupo Atresmedia, lo que consolida notablemente el dominio de Mediaset), la población, en especial las Redes Sociales, se ha movilizado fervientemente contra la maniobra. Con argumentos como “Es una vergüenza que se cierren canales de cine antes que aquellos cuya programación solo contiene telebasura” (y esto parecía una alusión directa a ese canal que empieza por Tele y acaba por Cinco) o “Esto solo contribuye a que los Medios de Comunicación cada vez estén más concentrados”, muchos individuos han demostrado su claro descontento.

Sintiéndolo por ellos, yo solo puedo considerar esa clase de reacciones y comentarios como tristes y automanipuladores. ¿Desde cuándo Atresmedia no es un poderosísimo conglomerado de medios en nuestro país? ¿En qué momento ha cesado la concentración mediática en España? Y lo mejor, lo de las películas. Hilarante. Pero vamos a ver, ¿cuándo han dejado de ser las series y películas instrumentos de manipulación subconsciente que las élites utilizan para dirigir y predeterminar los modos de vida y cursos de acción de los espectadores? De nuevo, reacciones tristes e incluso patéticas. Parece que aquí a nadie le importa un carajo la Libertad de Expresión y la Concentración Mediática hasta que le quitan un canal de cine. Entonces todo el mundo es un iluminado, todo el mundo critica la manipulación mediática, la programación basura y la carencia de información objetiva.

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Obsolescencia Social Programada

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|ÁNGEL LÓPEZ|

Para quien no esté familiarizado con el término, la obsolescencia programada hace alusión al deterioro planificado y sistemático al que está sometido casi cualquier producto en nuestra sociedad. El fabricante crea, digamos, una lavadora, y esta se estropeará a los cinco años. Hagamos lo que hagamos, la cuidemos mejor o peor, a los cinco años dejará de funcionar.

La idea surgió tras la Gran Depresión, cuando las empresas buscaban “nuevas formas de estimular la economía”. En los años 50 el término adquirió una gran popularidad y hoy en día es imposible encontrar un producto que no esté sometido a ella.

El otro día, cuando mi impresora murió a causa de este proceso, estoy convencido de que fue debido a ello ya que no la he tratado excesivamente mal, al menos que yo sepa, no pude evitar pensar en el tema. Y cuando más tarde vi, como suele ser habitual, el desfile de noticias cuidadosamente tratadas de los noticiarios matinales,  la impresora y el adoctrinamiento se fusionaron en mi cabeza.

Porque la obsolescencia programada se refiere solo a los objetos, pero ¿y si se nos está aplicando también a los seres humanos? Cada vez somos más tolerantes a la violencia y el autoritarismo, renunciamos más fácilmente a nuestros derechos y nos insensibilizamos sin pestañear ante todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Puede, al fin y al cabo, que nuestros fabricantes sociales (con la educación y el adoctrinamiento como herramientas) se hayan hecho acopio de tan exitosa idea.

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De Hipócrates al Negocio de la Salud

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|ÁNGEL LÓPEZ|

Resulta que desde hace unos días, los principales medios de comunicación se están haciendo eco de una noticia, para ellos, insólita. El Tamiflú, el famoso medicamento que se recetó para la cuestionable Gripe A, era inútil. Totalmente ineficiente, inocuo. No hacía nada. ¿Otra gran estafa de la Industria Farmacéutica? ¡Vaya sorpresa!

El gran médico griego Hipócrates de Cos dijo una vez: “Que la alimentación sea tu única medicina”, y parece que, a día de hoy, la afirmación de un primitivo ser humano de hace más de dos mil años sigue siendo más fiable que cualquier antibiótico. Aquí, un servidor, padeció la Gripe A en su momento, o cualquiera que fuese aquel virus, seguramente creado por la propia Industria Farmacéutica en un sólido experimento social que intentó establecer hasta qué punto se podía convertir la salud en una mercancía capitalista. Pasé una semana con fiebre extrema y sudores, tomando aquel endiablado antibiótico. Para mi sorpresa, por aquel entonces, no me hizo nada. ¿Qué cómo me curé? Pasé otra semana a base de fruta, verdura y vitamina C. Tomaba cerca de cinco naranjas al día. Y voilá. No soy ningún entendido en medicina, alimentación o cualquier cosa que tenga que ver con mi propio cuerpo y mi salud, pero aquello funcionó, y algo querrá decir.

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El material con el que se construye el Nuevo Orden Mundial

 

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|ÁNGEL LÓPEZ|

Grafeno. ¿Os suena? Debería hacerlo. Desde hace unos meses, los principales medios de comunicación mundiales se han encargado de meternos la definición de este “prometedor, asombroso y revolucionario” material hasta en la sopa.

El grafeno, para los más rezagados, es una nueva sustancia extraída del grafito (sí, lo de los lapiceros). Está compuesto por átomos de carbono y su principal característica es ser el material que más cualidades “raras” reúne a la vez. Por cualidades raras, en Física, se entienden aquellas características más destacadas que pueden encontrarse en un material. En este caso, el grafeno es extremadamente resistente, pero a la vez muy flexible, es muy conductivo, pero apenas se calienta, es sorprendentemente ligero, genera electricidad a partir de la luz y absorbe la radioactividad. A priori, parece un material asombroso, y de veras puede que lo sea. Como siempre, sin embargo, todo depende del uso que se le vaya a dar.

Se ha dicho del grafeno que puede emplearse desde en la fabricación de preservativos hasta el ensamblaje de microchips, y precisamente, es este último uso el que más nos interesa. El futuro más cercano de este material, comercialmente hablando, parece ser la fabricación de smartphones y tabletas flexibles (que puedan doblarse para llevarse en el bolsillo, o enrollarse como si fueran un folio). De hecho, Samsung ya se ha hecho con la propiedad de patentes al respecto y es, hoy por hoy, la compañía más avanzada en la producción del nuevo material.

Pero profundicemos más aún, que es de lo que se trata. Los descubridores de este material, que ganaron el Premio Nobel de Física en 2010, han afirmado que el grafeno comenzará a emplearse aprovechando todo su potencial a partir de 2024, y precisamente el interés principal parece estar en poder fabricar los chips más pequeños, estables y potentes hasta el momento. En otras palabras, la meta del grafeno es la nanotecnología, ¿nos vamos entendiendo? ¿no?, pues sigamos. Los grandes defensores del grafeno ni si quiera se han esforzado por disimular sus pretensiones respecto a la prometedora sustancia. Dicen que pronto se podrán integrar ordenadores personales del tamaño de una mosca en la ropa, los accesorios e incluso el propio cuerpo humano. Cómo si las Google Glass no nos hubieran preocupado bastante.

Así que, sorpresa sorpresa, resulta que ahora nos dicen que en una o dos décadas vamos a tener microchips implantados en el cerebro, qué gran beneficio. Porque no se van a usar para condicionar, adoctrinar y controlar a la población, ¿verdad? Que va, es que aquí somos demasiado escépticos, vaya. Y lo peor es que la respuesta del público general, al igual que pasó con las Google Glass (que por cierto, se pondrán a la venta oficialmente a finales de año), ha sido masivamente positiva. ¿Ordenadores en mi cabeza, la extinción de la privacidad, un disco duro que almacene todo lo que pienso y siento en la nube? Magnífico, asombroso, eso sí que es progreso.

Sí, progreso. Hacia el Nuevo Orden Mundial.

Siempre pensé que la manipulación, la total conversión y sometimiento de la población a un único poder global no es posible tan fácilmente como parece. Incluso los más acérrimos defensores de las prácticas del Gobierno Mundial coincidirán conmigo en que los seres humanos no son tan fáciles de influenciar. Hace falta una doble actuación. Por un lado, la manipulación psicológica, algo que llamaremos “acondicionamiento”, y por otro lado, la implantación del control, que puede ser física o psicológica. Pongamos como metáfora el trasplante de un órgano. En primer lugar, se debe preparar el cuerpo del donante para que no rechace el órgano extraño que va a “invadirle”. Se inhiben los anticuerpos y se utilizan altas dosis de antibióticos que actúan como inmunosupresores, todo con el objetivo de engañar al organismo y que este acepte sin resistencia al nuevo agente. Así funciona el acondicionamiento mediático. La propaganda, la industria cinematográfica, la cultura y la implantación de líneas de pensamiento predeterminadas. Se prepara al individuo para su sometimiento, para su “trasplante” psicológico. Y una vez el cuerpo está listo y el individuo preparado, el nuevo órgano puede injertarse en él sin apenas conocimiento ni riesgo de rechazo. Aquí es donde entra en juego la tecnología. Cuando estemos tan cegados por lo que ellos llaman “progreso”, cuando seamos tan dependientes de la tecnología, y a la vez, tan ciegamente obedientes y fieles a su manipulación, ¿qué supondrá un chip en nuestra cabeza que determine nuestra forma de pensar? Nada, apenas un paso más en su operación, quizás el último. Puede que la esclavitud de todo un planeta este en manos de un trozo de grafito nanométrico.

Pero tranquilo, ahora prodrás consultar el correo en unas gafas, responder Whatsapps con la mente y ver vídeos en Youtube con solo cerrar los ojos. La tiranía perpetua te espera, pero es un precio aceptable a pagar, ¿no?

“El progreso es como un hacha en manos de un criminal patológico”, dijo Albert Einstein. Y aún así, nosotros siempre corremos a poner la cabeza debajo.

– FUENTES:

“Grafeno, el material del futuro” (El Mundo):

http://www.europapress.es/portaltic/gadgets/noticia-samsung-consigue-fabricar-grafeno-masa-quiere-comercializarlo-cuanto-antes-20140404162805.html

“Samsung consigue fabricar grafeno en masa” (Europa Press):

http://www.europapress.es/portaltic/gadgets/noticia-samsung-consigue-fabricar-grafeno-masa-quiere-comercializarlo-cuanto-antes-20140404162805.html

 

Y entonces, ellos dijeron “Hágase el Aislamiento”

 

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|ÁNGEL LÓPEZ|

Vayamos al grano, que es de lo que se trata. Hoy vamos a hablar de los estragos que las nuevas tecnologías están provocando en las relaciones humanas. Y no, no tengo por qué contaros lo feliz que yo era sin Whatsapp, lo mucho que me emocionaba al llamar a mi mejor amigo o a la chica que me gustaba para proponerla una cita o lo gratificante que era encontrarse en una sala llena de completos desconocidos y comenzar a hablar con ellos y conocerles porque no tenías el móvil en la mano, y por tanto, nada que hacer. No os voy a hablar de eso porque ya no existe, y para qué perder el tiempo en algo muerto como lo es la comunicación personal, ¿no?

Si siguiera la línea argumental que queremos trazar en este Blog, os hablaría también de PRISM, ECHELON, el control de las conversaciones privadas, lo peligroso que es contar nuestra vida personal por las redes sociales y los servicios de mensajería y lo destructivo que es para la raza humana sustituir la comunicación directa por una pantalla de cinco pulgadas. Pero hoy no toca hablar de eso, aunque si os interesa, podéis googlear los dos primeros términos, si es que no los habíais escuchado antes, y llevaros una desagradable sorpresa. No, hoy no vamos a hablar de eso, porque creo que la extinción de las emociones y lo que la tecnología está haciéndonos, son más importantes. Porque sé, sabemos, que si no paramos esto de una vez, entre todos, en una década nuestros hijos nacerán con un chip en la cabeza, un Whatsapp y un Facebook integrados, y la Humanidad se habrá perdido para siempre.

Empecemos por lo obvio, las Redes Sociales y los servicios de mensajería nacieron como un complemento de las relaciones interpersonales, no como un sustitutivo, que es en lo que se han convertido. Y mientras antes nos esforzábamos por conocer a otras personas, gustarles, enamorarles, ahora nos sentamos horas y horas delante de una pantalla sustituyendo emociones y sentimientos por emoticonos absurdos y frases enlatadas. ¿Qué somos ahora, en qué nos convierte esto? ¿Cómo podemos llamarnos a nosotros mismos seres humanos, personas, cuando relegamos en una máquina para comunicarnos con alguien que tenemos al lado?

Al margen, claro, de que todo lo que escribimos, cuanto más personal, peor, (gustos, preferencias, experiencias y ambiciones) queda grabado y registrado para que ellos puedan disponer de nuestra vida a su antojo. ¿Privacidad, derechos, seguridad? Renunciamos a ello en cuanto nos descargamos Whatsapp o nos creamos una cuenta en Facebook o Twitter, y lo más triste de todo es que lo sabemos, pero aún así nos da igual.

Sigamos con la faceta anti emocional y apática de las nuevas tecnologías. Hoy he leído una noticia que, pese a ser poco menos que relevante, me ha hecho pensar en todo esto. Como siempre tenéis el link al final del artículo. Habla de un nuevo servicio de mensajería (al estilo de Whatsapp, Line y demás) que permite comunicarse con los demás sin necesidad de redes inalámbricas o móviles. Diréis, ¿cómo? pues ahí está la gracia. Por Bluetooth o WiFi local. Esto significa que solo podrás comunicarte con las personas que estén en tu misma sala, clase, habitación o vagón de metro. ¿Qué qué sentido tiene eso? Pues de nuevo, ahí está la gracia. En sustituir una conversación con alguien que tienes al lado por un chat en un teléfono móvil. ¿Escandaloso, preocupante? Desde luego, pero lamento decirles a los señores creadores de FireChat (que así se llama la aplicación) que yo llevo años viendo a amigas hablar por Whatsapp estando, literalmente, una sentada al lado de la otra y a chavales contándose chistes por Twitter mientras están todos sentados en la misma mesa. Joder, conozco familias (la mía todavía se salva, el día que pase tendré que considerar el exilio) que crean grupos de Whatsapp para hablar entre ellos. Pero eh, todo va bien, todavía somos cien por cien humanos, totalmente independientes de la tecnología, personas genuinas.

Lo peor de todo es que alguien sale ganando con esto. Claro, nunca nada funcionó si alguien no sacaba algún beneficio de ello. Cuanto más aislados estemos, cuanto más dependamos de máquinas para ser seres humanos y menos comunicación real tengamos entre nosotros, más fácil será dominarnos. Alguien quiere usar la tecnología para destruir las relaciones personales, los lazos afectivos, desvirtuar el significado de las emociones. Y cuando ellos lo consignan, cuando sepan que la única resistencia que van a obtener de los demás cuando vayan a por alguien va a ser un tuit indignado o un mensaje en cadena por Whatsapp, cuando sepan que a una persona solo se la echará en falta por su última conexión o un perfil de Facebook sin actualizar, entonces todo se habrá acabado. Para siempre. Con la tecnología y con la mentira nunca hay vuelta atrás.

¿Sabéis? Mi odio por las nuevas tecnologías viene por algo. Quizá demasiado personal, quizá algún día considere relevante contarlo. No hoy. Yo también me sorprendo a mí mismo hablando con amigos por Whatsapp en vez de quedar con ellos y contarles mis chistes y experiencias tomando unas cervezas. Yo también me descubro atónito diciéndole a una mujer que la quiero por una pantalla en vez de ir a besarla a los labios, o felicitando a un ser querido en vez de ir a abrazarle y decirle lo mucho que me importa. Eso es lo peor, que siempre caes, siempre renuncias a tí mismo, a tu humanidad, y te encuentras dependiendo de una máquina para expresar tus emociones.

Pero de verdad hay una manera.

Porque por muchas frases vacías, tuits ingeniosos y emoticonos sin sentido que envíes, no hay nada mejor que una noche de copas con tus amigos, mirarle a los ojos y besarle en los labios a ella o conocer a alguien por primera vez. Y cuando lo experimentas, lo sabes.

Sabes que eso jamás podrá sustituirlo una máquina. Jamás.

Solo tenemos que recordarlo más a menudo.

 

FireChat (Fuente: ABC)

http://www.abc.es/tecnologia/moviles-aplicaciones/20140404/abci-firechat-android-chatear-internet-201404041337.html

 

“Double Think”

 

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| ÁNGEL LÓPEZ |

“Double Think”, o Doble Pensar en Español, fue un término acuñado por Eric Arthur Blair (George Orwell) en su novela 1984. La palabra hace referencia a la dualidad que las concepciones e ideologías pueden generar en la psicología y el comportamiento humano. En concreto, es el acto de pensar, simultáneamente, que algo está bien y mal. La técnica emplea el “engaño consciente”, un efecto por el cual las personas llegan a aceptar una mentira como algo sincero debido a que su mente sabe que si cuestiona la realidad establecida por el Poder, ello sería peligroso para su integridad física y social  (recordemos que en la novela del autor británico a la gente que iba en contra del Partido se la `vaporizaba´). Así, el cerebro se engaña a propósito y, con el tiempo, llega a asumir la mentira como algo verdadero con el fin de sobrevivir.

Seguramente lo más importante de este concepto es que, aunque ideado en una novela de ficción, nunca ha dejado de estar presente en nuestra sociedad. Control, manipulación, mentira y miedo. Las Élites Dominantes, el Gobierno Mundial, las Naciones Unidas. Da igual cómo llamemos al grupo de personas que diseña y desarrolla la Historia de la Humanidad. Alguien nos está llevando por un camino concreto con el fin de cumplir unas metas determinadas, y aunque muchas veces somos conscientes de ello, nos descubrimos en medio de la vorágine de engaños y realidades ficticias, elegimos la salida fácil, el doble pensar, el auto engaño. Nos mentimos a nosotros mismos, con el fin de que a la mañana siguiente el doble pensar haya surtido efecto y nuestra mente haya decidido borrar la verdadera realidad para sumirnos en el sueño idilíco del mundo que ellos quieren.

Nos dormimos, nos arrastramos a los pies de la mentira, suplicantes, esperando tener una vida feliz y segura dentro del sistema. Luchar contra corriente siempre fue un acto de locura. Pero quizá queden algunos que quieran desafiar el orden, luchar por la libertad.

Quizás queden algunos que recuerden aquella frase de “Más vale morir de pie que vivir de rodillas”.

Porque recuerda:

Si estás despierto, no estás solo.

Si has llegado hasta aquí, aún no te controlan.

La Verdad es su Ilusión.

Bienvenido a Lo Que No Quieren Que Sepas.

Bienvenido a la Resistencia.

Os dejamos con la primera vacuna contra el adoctrinamiento de las élites.

Alan Watt: “La Manipulación de la Mente Humana”